Calisto fue una ninfa, hija de Liacón, que pertenecía al cortejo de Artemisa y con la que ésta tenía una especial relación. Como todas las ninfas pertenecientes al cortejo de la diosa, había hecho el obligatorio voto de castidad. Un día Zeus intentó seducirla y para ello adoptó la figura de Artemisa, con lo que la ninfa, engañada, se entregó a Zeus, puesto que confiaba en su diosa. Juntos tuvieron un hijo llamado Arcas, Hera, enormemente celosa y enojada por la infidelidd de su esposo, castigó a Calisto convirtiéndola en osa, y poco después Artemisa le dio caza, provocándole la muerte en castigo por haber roto su virginidad.
Zeus decidió transformarla en constelación junto con su hijo: la Osa mayor y la Osa menor. Pero Hera, aún dolida por lo ocurrido, rogó a Poseidón que no permitiera que las dos constelaciones reposaran en el mar, y, por eso, en el hemisferio Norte, nunca se ven pasar el horizonte.

Zeus decidió transformarla en constelación junto con su hijo: la Osa mayor y la Osa menor. Pero Hera, aún dolida por lo ocurrido, rogó a Poseidón que no permitiera que las dos constelaciones reposaran en el mar, y, por eso, en el hemisferio Norte, nunca se ven pasar el horizonte.
