El Olimpo: Batalla entre dioses y gigantes

El Olimpo: Batalla entre dioses y gigantes
El Olimpo: Batalla entre dioses y gigantes

lunes, 21 de febrero de 2011

Eunomía

Era una de las Horas. Es la diosa del orden y la conducta legal. Se asoció con la estabilidad interna de un estado, incluida la promulgación interna de buenas leyes y el mantenimiento del orden público.
Era adorada principalmente en las ciudades de Atenas, Argos y Olimpia 

Diké

Es una de las Horas y a su vez la personificación de la Justicia moral. Diké vigilaba todas las sentencias de su padre Zeus , protege las empresas nobles de los hombres y persigue a los malos para imponerles castigo. Presidía sobre la justicia humana.  Era enemiga de todas las falsedades y la protectora de la sabia administración de la justicia.
En las tragedias Diké aparece como una diosa que castiga severamente toda injusticia, vela por el mantenimiento de la justicia y penetra en los corazones de los injustos con la espada hecha para ella por Aisa. La idea de personificación de la justicia se desarrolla con mayor perfección en los dramas de  Sófocles y Eurípides.
Fue representada sobre el cofre de Cípselo como una hermosa diosa tirando de la injusticia con una mano mientras con la otra sujetaba la vara con la que golpeaba.
Con frecuencia es confundida con Astrea, también hija de Zeus y Temis, y anterior diosa de la justicia.
Se la unió amorosamente al dios Dikastis y de tal unión nacería Homonoeia, la concordia; Dicaiosina, la retitud; y Areté, la virtud.
se la representa empuñando una balanza, donde se pesan las acciones de los dioses y de los hombres. Cuenta el poeta Hesíodo que Zeus sentaba a su diestra a Diké para que observara el comportamiento de los hombres.Ella encarnaba el derecho y el debido proceso ante todos los sujetos de una litis, pues el demandante exigía diké para que su pretensión sea atendida.

Irene

Es una de las Las Horas. El culto a esta diosa de la paz, como su propio nombre indica, se practicó en Grecia y en Roma. En Grecia fue especialmente venerada, porque la cultura helénica tenía muy idealizado el concepto de la paz y de la concordia. En muchas ocasiones, las palomas de Afrodita, se han utilizado como símbolo para representarla.
En Roma, bajo el mandato de Agripina, se construyó uno de los edificios más emblemáticos de todo el Imperio. el templo de la Paz, situado en un lugar privilegiado de la ciudad, la vía Sacra. Parece ser que fue decorado con un gusto exquisito, con los tesoros obtenidos en el expolio del templo de Jerusalén.
Se la identifica por sus atributos: una corona de flores y en las manos lleva una rama de olivo y el cuerno de la abundancia.

Las Horas

Existen diferentes leyendas a cuenta de las Horas, algunas de las cuales son contradictorias. Se las considera hijas de Zeus y de Temis, la diosa de la Justicia Divina y personifican tres estaciones del año, aunque luego pasaron a ejercer este mismo papel pero en relación con las horas del día. Existen versiones que afirman que también representaban las diferentes temperaturas.
Las Horas en su conjunto desarrollaban labores menores relacionadas en cierta medida con la fecundidad y la fertilidad, pero también tuvieron otras funciones como enganchar los caballos al carro del Sol, criar a Hera cuando era una niña, acompañar a Afrodita cuando apareció en el mar, pasear en el séquito de Dionisio, Pan o Perséfone y, sobre todo, disipar o reunir las nubes situadas en el Olimpo y custodiar su entrada.
Las Horas era tres: Irene, la paz; Diké, la justicia; y Eunomía, el orden. Sin embargo los atenienses las llamaron, en un primer momento de la historia: Talo, tallo; Auxo, que referido a una raíz significa crecer; y Carpo, fruto, denominación muy relacionada con la fertilidad.
Son representadas como jóvenes bellas y hermosas, ya que gozaban del don de la juventud eterna, sujetando en la mano una lacia túnica mientras bailan las tres juntas, razón por la cual a veces se las confunde con las Tres Gracias.

lunes, 7 de febrero de 2011

Morfeo

Se encargaba de construir los sueños de cada persona y de dar apariencia humana a las personas que en ellos aparecen. Además velaba porque nadie despertara a su padre, Hipnos, de su letargo.
Es representado como un anciano alado que porta una adormidera, planta con propiedades sedantes, de la que, de hecho, se obtiene heroína y codeína.
 Aparece en las obras de Homero y Ovidio. Este último cuenta en Las Metamorfosis  que Morfeo duerme en una cama de ébano  en una cueva sutilmente iluminada, rodeado de flores de adormidera. También cuenta que mientras sus hermanos Fobetor y Fantaso eran responsables de los animales, los objetos inanimados, y apariciones de los sueños, Morfeo se centraba en los elementos humanos.

Hipnos

Era el dios del sueño, hijo de Nix (la Noche) y hermano de Tánato, dios de la Muerte. Hipnos vivía en un palacio construido dentro de una gran cueva del lejano oeste donde el sol no llegaba jamás, como tampoco lo hacían el gallo, que despertaba al resto del mundo, los gansos o los perros, de forma que Hipnos vivía siempre sumergido en la tranquilidad, la paz y el silencio. Por un extremo de este curioso lugar pasaba Lete, el río del olvido, y a sus orillas crecían amapolas y otras plantas narcóticas que ayudaban, junto con el suave murmullo de las lánguidas aguas del río, en la tarea de atrapar el sueño. En medio del palacio se encontraba un hermoso lecho de ébano rodeado de cortinas negras en el que reposaba Hipnos, sobre blandas plumas con un sueño apacible plagado de historias. Su hijo Morfeo cuidaba de que nadie los despertara.
Hipnos también tuvo otros dos hijos llamados Iquelo y Fantaso. Hipnos podía dominar tanto a los dioses como a los mortales. Era el dios del Sueño, actividad de dormir, pero no de los ensueños; las historias que pasan por nuestra mente al dormir están gobernadas por Morfeo.
Es representado como un joven que duerme sosteniendo en una mano una amapola. En Esparta,  la imagen de Hipnos siempre se situaba cerca de la muerte.

jueves, 27 de enero de 2011

Francisco de Borja

Nacido en 1510 y muerto en 1572. Duque de Gandía y virrey de Cataluña, casado con Leonor de Castro. Al morir la esposa del emperador Carlos V, doña Isabel de Portugal, se le encargó conducir su cuerpo de Toledo a Granada, y al contemplar su cadáver entristeció de tal manera que decidió abandonar la vida cortesana ingresando en la Compañía de Jesús al enviudar, llegando a ostentar el cargo de Tercer General.
Las representaciones más frecuentes son vestido como cardenal y rezando frente a un ostensorio.
Como atributos lleva una calavera coronada.
Francisco de Borja fue canonizado en 1671,  por el papa Clemente X. El relicario de plata que contiene los restos del santo, tras varias vicisitudes, fue llevado, en 1901, a la iglesia de la Compañía de Jesús en Madrid, donde es honrado actualmente.  Es el patrón de la ciudad que le vio nacer, Gandía. Con motivo del V Centenario de su nacimiento, se ha creado un patronato para promover la figura de este insigne religioso. En él encontramos como presidente de honor al rey Don Juan Carlos I.

miércoles, 19 de enero de 2011

Francisco Javier

Nacido en 1506 en Navarra, en el castillo de San Javier, enseñó filosofía en París y allí conoció a San Ignacio de Loyola, con quien fundó la Compañía de Jesús. Viajó y predicó por Extremo Oriente organizando las primeras comunidades en la India. Un cangrejo le devolvió el crucifijo que se le había caido al mar. Murió en 1552 y fue canonizado en 1622.
Las representaciones mas frecuentes son bautizando a indígenas y junto a otros miembros de la orden. Como atributos lleva el cangrejo, la cruz y llamas saliendo de su corazón, por lo que a menudo está abriéndose la sotana.
Francisco de Javier se convirtió a partir del siglo XVI en un ideal a seguir como misionero en tierra pagana. Esto ha dado lugar a una muy abundante obra que trata de su figura.

martes, 11 de enero de 2011

Vida de 20 santos en dibujos animados

Ignacio de Loyola

Nació en 1491 y murió en 1556. De noble familia guipuzcoana, a la muerte de su padre pasó al servicio del Duque de Nájera y fue herido en la defensa de navarra contra los franceses. La lectura de libros sagrados durante su convalecencia le llevó a dedicarse a la vida religiosa. Fue ordenado sacerdote en 1538, fundó la compañía de Jesús, que fue aprobada por Pablo III. Su lema es combatir por Dios bajo la bandera de la Cruz, y servir unicamente al Señor y al Papa, su vicario en la tierra, añadiendo así a  los tres votos tradicionales uno de obediencia al Pontífice. Impulsa misiones en américa y funda colegios por todo el mundo.La orden contribuyó a difundir la Contrarreforma católica. En una ocasión, yendo a Roma, se puso a rezar en las ruinas de un templo y tuvo la visión de la Trinidad, en la que Jesús le dijo: Yo os seré en Roma propicio y favorable. Fue canonizado en 1622.
Entre las representaciones más frecuentes donde aparece están: La visión de San Ignacio; Pablo III confirmando la Compañía de jesús; Milagros (curación del leproso, del ciego y expulsión de los demonios) y la apoteosis de San Ignacio.
Sus atributos son: el corazón en llamas aludiendo siempre a la fogosidad o al ardor de su amor por Dios; siglas de la compañía IHS lanzando rayos; y también las siglas AMDG: ad Maiorem Deim Gloriam.
La tipología física de San Ignacio fue establecida por Alonso Sánchez Coello a partir de su mascarilla mortuoria. El retrato fue un encargo del padre Pedro de Ribadeneira, autor de Vida de San Ignacio de Loyola (1633), quien lo describe así: Fue de estatura mediana, tenía el rostro autorizado, la frente ancha y sin arrugas; los ojos hundidos, la nariz alta y combada con la calva de muy venerado aspecto.

domingo, 9 de enero de 2011

Himeneo

Era la divinidad de las bodas por lo que presidía todas las ceremonias nupciales. Himeneo era hijo de Apolo o Dionisio y de Afrodita o la musa Calíope, según las fuentes. Etimológicamente, la palabra himeneo significaba cántico nupcial, antes de su conversión en dios. Posteriormente, el término ha sido utilizado como sinónimo de boda, sobre todo en castellano antiguo.
Cuando se celebraba una boda se entonaban diversos cánticos en los que se repetía a modo de estribillo su nombre. Al parecer estos cánticos son una tradición iniciada por un grupo de jóvenes en agradecimiento al dios porque las liberó de un ataque pirata.
En las ceremonias que se ofrecían en su honor, se tenía la precaución de no sacar la hiel de las entrañas de los animales sacrificados, queriendo indicar a los esposos que deben controlar los insultos y lo más oscuro de sus pensamientos, puesto que todo ello rompe la paz del matrimonio y del hogar. Según algunos mitos, Himeneo fue resucitado por Asclepio tras su muerte el día de su boda o, según otra leyenda, cuando participaba en la de Dionisio y Ariadna. También hay otro relato que afirma que fue raptado por unos piratas junto a unas muchcas porque había sido confundido con una de ellas debido a su belleza.
Es representado como un joven muy bello, bien vestido, con una corona de rosas y flores de arrayán, y portando una antorcha y una flauta.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Hestia

Era la diosa del Hogar, aunque debido a que en todos sus ritos y representaciones había abundantes antorchas con fuego, se la considera también diosa de este elemento. Fue la primera hija de Crono y Rea.
Pese a ser cortejada por Apolo y Poseidón, obtuvo de Zeus la gracia de guardar eternamente su virginidad. Además, Zeus le concedió honores excepcionales: los de ser objeto de culto en todas las casas de los hombres y en los templos de cualquier divinidad. Mientras los demás dioses van y vienen por el mundo, Hestia permanece inmóvil en el Olimpo, así como el hogar doméstico es el centro religioso de la morada, Hestia es el centro de la mansión divina.
La versión romana de esta diosa, Vesta, ha sido más famosa que su correspondiente griega, debido al culto que se le impartía a través de las vestales.
Todos los dioses tenían a su disposición una casta propia de sacerdotes que se encargaban del cuidado de sus respectivos templos. Sin duda, uno de los grupos de sacerdotisas más destacados fue el de las vestales, jovenes consagrasda a esta diosa. La selección de las vestales, cuyo número pasó de cuatro a seis, correspondía en un principio  a los reyes, pero después esa atribución sería responsabilidad de los pontífices. Las vestales debían ser niñas de entre seis y diez años pertenecientes a una clase social libre y no podían tener ningún defecto físico. Cuando eran aceptadas se les cortaba el cabello y se las vestía con una gran túnica blanca llevando en sus quehaceres diversos tipos de velos.
Entre sus funciones estaban:
  •   Cuidar de que jamás se apagase el fuego eterno del templo de Vesta, porque éste representaba el porvenir del Imperio. Si alguna vez el fuego se extinguía, las vestales recibían severas palizas y todo el mundo entraba en profunda depresión y pánico ante lo que pudiera suceder, hasta que los sacerdotes reavivaban de nuevo el fuego usando directamente los rayos del sol.
  • Guardar el celibato total y tanto las adúlteras como los hombres que abusaran de ellas eran castigados con la pena de muerte. La muerte de estas mujeres no era igual a la del resto: en medio de espantosas ceremonias en las que se recordaba a las divinidades más malignas, la vestal castigada debía bajar a su propia tumba, donde  se la encerraba con una lamparilla, algo de aceite, un pan , agua y leche. Así pues, la infortunada moría de inanición.
A pesar de todos estos horrores, las vestales que cumplían su deber recibían múltiples honores. Todos los magistrados y, por supuesto, las personas de menor clase les cedían el paso. Su palabra era digna de crédito por sí sola en los juicios y si se encontraba por la calle un reo, sólo con afirmar que el encuentro fue fortuito, éste quedaba en libertad. Todos los secretos del estado les eran confiados y también se les reservaba el mejor sitio en el circo. Además, todos sus gastos eran responsabilidad del estado de por vida. Despúes de teinta años consagradas a esta labor, podían abandonar sus funciones y casarse, pero perdida su juventud, la mayoría se quedaba al cuidado de las novicias que allí ingresaban.
Tanto Hestia como Vesta aparecen en muy pocos mitos. Hestia es respresentada con una larga túnica y la cabeza cubierta por un velo. En las manos sostiene una lámpara o una antorcha, pero también puede empuñar un dardo o llevar el cuerno de la abundancia.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Selene

Es la diosa de la Luna, aunque desempeñó este papael solo hasta el nacimiento de Artemisa, quien lo detentó durante el periodo de los dioses olímpicos.
La procedencia de Selene es bastante confusa y como posibles progenitores susyos se encontraban los titanes Hiperión y Tía, Palas y Helios, quien en otras versiones era  considerado su hermano.
Selene fue considerada la amante de Pan, aunque es mucho mas famosa su relación con Endimión, con quien tuvo cincuenta hijas que se suponen representan las cincuenta lunas que se siceden entre cada una de las celebraciones de los juegos de Olimpia.
Es representada vistiendo túnicas, llevando una media luna sobre su cabeza y portando una antorcha. Va conduciendo un carro de plata tirado por dos caballos o dos bueyes

Helios

Hijo de los titanes Hiperión y Tía, hermano de Seleney de Eos, y, por lo tanto, un titán. Este puesto fue a veces otorgado a Apolo, pero lo más habitual fue que Helios conservara su preminencia como divinidad solar. Dada la importancia de su atribución, el control de lsol era fundamental para la naturaleza. Una vez que se produjo la lucha de los dioses contra los titanes, Zeus conservó a Helios como uno de los dioses que habitaran en el monte Olimpo, pero una vez que Zeus y sus hermanos se repartieton la totalidad del mundo, Helios decidió instalarse en una pequeña isla, Rodas, donde reinar sin injerencias externas; esta isla siempre apareció bajo la protección del dios Sol. posteriormente, también logró bajo su tutela Sicilia y la acrópolis de Corinto, aumentando su reconocimiento en el mundo helénico.
Allí se asentó uniéndose a la nifa Rode, con la que tuvo varios hijos dotados de una gran sabiduría, los helíadas. A pesar de esta unión, Helios no se caracterizó por ser fiel a su amante, ya que tuvo multitud de aventuras, fundamentalmente con ninfas y un enorme número de hijos como Pasifae, Calipso o Circe.
La nifa Clitia se ganó el odio eterno de Helios, ya que ésta se vengó del abandono de este dios inconstante con una nueva amante, denunciando al padre de la joven los amores que se hija mantenía con helios. Esta joven era Leucótoe y su estricto padre al enterarse decidió encerrarla en una cueva profunda, donde ni el sol podía llegar, lo que provocó que Leucótoe ereciera de pena y que Clitia fuera desterrada por Helios, como venganza por su delación.
Los dioses del Olimpo en ocasiones acudían a él, considerado un dios justo y que podía verlo todo, siempre fue apoyado por su hermana Selene. Así, por ejemplo, Hefesto le suplicó en muchas ocasiones que espiara a su esposa Afrodita, para confirmar sus continuas sospechas, que siempre fueron corroboradas.
Se le representa como un joven atlético y guiando un hermoso carro del que tiran cuatro magníficos corceles: Flegonte ardiente, Aetón replandeciente, Pirois ígneo y Éoo amanecer con el que llevaba el sol de un lugar a otro.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Hefesto

Existían varias tradiciones sobre el nacimiento de  Hefesto, una lo hacía hijo de Hera en solitario,  pero la más extendida lo emparentaban con Zeus y Hera, que al nacer y verlo lo arrojó desde el Olimpo para alejarse de su deformidad, ya que nació muy feo y con una cojera irreversible. Tras su expulsión se refugió en la isla de Lemnos, donde demostró una gran capacidad de trabajo. Fabricaba productos de artesanía para los dioses  y tenía su taller bajo el volcán Etna, en Sicilia. Fabricó muchos de los accesorios que lucían los dioses, y se le atribuye la forja de casi todos los objetos metálicos con poderes finamente trabajados que aparecen en la mitología griega: el casco y las sandalias aladas de Hermes, la égida  de Zeus, el famoso cinturón de Afrodita,  la armadura de Aquiles,  las castañuelas de bronce de  Heracles,  el carro de Helios, el hombro de Pélope,  el arco y las flechas de Eros,  el casco de invisibilidad de Hades,  el collar que regaló a Harmonía  y el cetro de Agamenón.  Así mismo también era el forjador de los rayos de Zeus.
Para conseguir su regreso al Olimpo fabricó un trono de oro con unas cadenas invisibles que dejaban al que se sentara en él atado de forma permanente. Una vez construido lo envió al monte Olimpo con indicaciones de que fuera entregado a su madre. Hera al ver tan magnífico trabajo se precipitó a sentarse en él. Una vez que lo hubo hecho las cadenas  la sujetaron de tal manera, que ninguno de los dioses encontraba la manera de liberarla. Nadie conocía el modo de hacerlo salvo Hefesto, por lo que los dioses se vieron en la necesidad de llamarlo para liberarla. Se le encargó la tarea a Dionisio, que gozaba de la confianza del dios, el cual para convencerlo lo embriagó. Hefesto hizo su entrada en el Olimpo montado en un asno y completamente borracho, sin embargo, desató a su madre y el resto de los dioses le pidieron que permaneciera junto a ellos.
En el panteón  olímpico, Hefesto estaba formalmente emparejado con Afrodita, pero ella se entregaba en secreto a Ares,  el dios de la guerra, según se narra en la Odisea.  Cuando Hefesto tuvo noticia de estos amores por Helios,  el sol, que todo lo ve, tejió una red de plata irrompible casi invisible con la que atrapó en la cama a los amantes en uno de sus encuentros. Hesíodo cuenta que el suceso fue motivo de gran algarabía en el Olimpo, pues Hefesto llamó a todos los demás dioses olímpicos para burlarse de ellos.

Es el dios del fuego y de la metalurgia (herrero, protector de las artes del trabajo del metal y artesano por excelencia). Aparece siempre representado como un hombre tremendamente fornido, sudoroso, con una pierna débil y trabajando en una fragua.


lunes, 29 de noviembre de 2010

Hécate

Diosa de la oscuridad, siempre de negro con serpientes enrolladas en su cuello y rodeada por una jauría con el ceño adusto y la mirada penetrante, esta era la representación más habitual de Hécate, la hija de los Titanes Perses y Asteria. Hécate era la diosa de las encrucijadas, en las que aparecía con su horrible jauría de perros aulladores ante los viajeros que por allí se cruzaran.
Los magos y brujos le rendían tributo con peros y corderos negros sacrificados, aunque la diosa de los Hechizos era Circe, ya que existía una gran asociación entre la oscuridad y las encrucijadas, y los encantamientos y los bebedizos.
La asimilación entre Hécate y su equivalente romana Trivia, aunque se produjo no fue tan simbiótica como en otros casos de la mitología antigua.
Tenía mucho poder en el Hades, es representada con tres cuerpos para una sola cabeza o con tres cabezas para un solo cuerpo y con serpientes enrolladas en su cuerpo.
Las representaciones de Hécate hacen uso de la triplicidad no por manifestar una lógica de sentido, como con las imágenes que aluden al tiempo, sino por presentarla como lo que es, la triple diosa, la diosa de la tierra, de la luna y del inframundo. Aquí la triplicidad acentúa un carácter.

"Y ésta (Asteria), encinta, parió a Hécate a quien sobre todos honró Zeus Cronida, y le fue concediendo espléndidos dones: tener parte de la tierra y de la mar infecunda; mas ella tuvo también el honor del cielo estrellado y por los inmortales dioses sumamente es honrada", Hesíodo.


Hebe

Diosa de la juventud, hija de Zeus y Hera, era la encargada de evitar que los dioses del Olimpo tuvieran sed, a base de distribuir su bebida preferida, la ambrosía. Ésta función la abandonó después de su boda con Hércules (según la Odisea), el héroe que tras su muerte alcanzó la categoría de dios, a pesar de la oposición de Hera. las funciones de repartir el néctar y la ambrosía entre los dioses olímpicos lo ocupó un príncipe troyano, Ganímedes, que fue raptado por el propio Zeus transformado en águila.
Se la consideraba el modelo a que toda mujer en edad de casarse debía aspirar y se representaba como una joven con la mirada alegre, bella y muy sencilla.
Su equivalente en la mitología romana era Juventas, siendo tradición que los muchachos le ofrecieran una moneda cuando vestían por primera vez la toga  de los adultos (la toga viril). Fue adorada desde época muy temprana, pues su capilla en el Capitolio  existía antes de que se construyese el templo de Júpiter.  Otro templo de Juventas, situado en el Circo Máximo, fue jurado por el cónsul Marco Livio tras la derrota de Asdrúbal, en el 207 a. C., y consagrado 16 años después.

martes, 23 de noviembre de 2010

Las Tres Gracias

Eran hijas de Zeus y la ninfa Eurinome, hija del Titán Océano. Sus nombres eran Áglae o Aglaya, Eufrosine y Talía. Estas diosas estaban obligadas a representar todo aquello que fuera agradable, atractivo o placentero en el mundo. Cada una representaba una cualidad de ese tipo como podían ser la alegría, la belleza o el encanto.
En muchas ocasiones, sus cualidades aparecen mimetizadas con las de las musas, con las que compartían juegos y bailes, ya que éstas provocaban la inspiración divina y aquellas otorgaban alegría, sabiduría y, en ocasiones, la capacidad para que los humanos desarrollaran un talento artístico excepcional, apoyadas, sin duda alguna, por los genios.
Vivían en el Olimpo en donde solían frecuentar la compañía de las musas, Afrodita, Apolo o Eros. La representación más habitual de las gracias era la de tres jóvenes de excepcional belleza que danzan al son de la flauta de Apolo, aunque en ocasiones pueden aparecer con faunos y sátiros, como contraste entre la belleza de unas y la fealdad de otros. Las gracias no aparecían nunca de forma individual, siempre conforman una triada. Aunque a principios de la civilización griega iban cubiertas con una túnica fina, después siempre aparecieron desnudas. A veces han aparecido entre los sátiros más horrendos, para señalar que no se puede juzgar a las personas por su apariencia y que los defectos del rostro pueden ser corregidos con un buen espíritu.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Genios

Pequeñas divinidades protectoras, que estaban ligadas a los seres humanos desde su nacimiento. Nadie se libraba de su propio genio y podían llegar a influir en el modo de actuar de cada uno, de hecho, en Roma cada persona tenía dos genios ligados a su ser, uno de carácter amable y otro más inclinado a la perversión.
El genio bueno se representaba como un joven alado con una corona de flores y el cuernos de la abundancia, mientras que el malo es un anciano con barba larga y pelo corto que va acompañado de un búho, símbolo de mal agüero. La forma de serpiente era a menudo adoptada para representar a los genios de poblaciones. Los genios femeninos eran a menudo confundidos con la diosa Hera.
Pero los genios no se  limitaban a proteger y vigilar exclusivamente a los humanos, pues cada elemento de la civilización o de la naturaleza tenían sus propios genios protectores. Al ser considerado una divinidad protectora, se le debía rendir tributo en todas aquellas fechas que fueran señaladas para su protegido, ya fuera nacimiento, casamiento o deceso, los descendientes debían rendir tributo a los genios y espíritus de los antepasados, a través de los lares y penates. Así se les ofrecían plantas, alimentos y pequeños sacrificios exentos de sangre.
Si bien el culto a los lares ha desaparecido, todavía pueden observarse algunos vestigios en ciertas costumbres o tradiciones aparentemente cristianas.Mientras el cristianismo fue perseguido y hasta castigado con la muerte existió una clara distinción entre éste y el mundo pagano. Con el Edicto de Milán, promulgado por Constantino I  el Grande en 313 d. C., se admitió al cristianismo entre las religiones lícitas con una visión tolerante hacia el paganismo y otras formas de elección de conciencia. Pero, a partir de Teodosio I el Grande,  comenzó un ataque abierto contra la antigua religión, muy arraigada aún entre el pueblo. Obligados a profesar una única religión oficial, muchas personas continuaron con sus prácticas anteriores, pero dándoles un tinte cristiano. De esta forma el larario mantuvo su posición cercana a la puerta de entrada, pero conteniendo una imagen de Jesús, de un santo o hasta de la Virgen. Los lares urbanos fueron cambiados por los santos patronos, el lar personal o genio por el ángel de la guarda y así por el estilo. Es un ejemplo interesante de cómo interactúan dos culturas diferentes cuando se relacionan entre sí o una de ellas desplaza a la otra.

martes, 9 de noviembre de 2010

Gea

La gran madre Tierra, la diosa más primitiva presente en la mayoría de las culturas antiguas, según la tradición Gea (también conocida como Gaya) era hija del Caos y por sí sola alumbró a Urano, el cielo, las montañas y el mar, cuya personificación es el Ponto.


Para crear al resto de las criaturas se unió a uno de sus hijos, Urano, y así nacieron los cíclopes, los gigantes y los titanes.  Urano, temeroso de que los Titanes se rebelaran, los encerró en el Tártaro (la parte más profunda y temerosa del Erebo) pero Gea los libera y porporciona a su hijo Crono una guadaña con la que amputar los genitales de su padre. Crono usó una la hoz para mutilar los genitales de su padre, los expulsó del cielo y de ellos nació Afrodita. Crono se instala en el poder y se casa con su hermana Rea. Pero Gea  le predice una maldición: un hijo suyo también lo destronará. 
En el arte clásico Gea era representada de dos formas: en las vasijas pintadas atenienses se la mostraba como una mujer entrada en años, medio levantada del suelo, a menudo dando el bebé Erictonio (un futuro rey de Atenas) a Atenea para que ésta lo criase; más tarde, en los mosaicos, aparece como una mujer reclinada sobre la tierra rodeada por un grupo de Karpoi (dioses infantes de los frutos de la tierra).